Archivo de la categoría: Crueles

Animales, crueles

En una ocasión había muchas personas reunidas en una casa y pasó por aquel lugar un conocido de la familia y preguntó…
- ¿Qué pasó amigo?… ¿murió alguien?
- Si, mi burro mató a mi suegra de una patada.
- ¿Y toda esa gente conocía a tu suegra?
- No… ¡Vinieron a comprar el burro!

Mayores, crueles

Un niño le dice a su padre:

- Papá, ¿Puedo jugar un poco mas con la abuela?

-No hijo,  vale ya.

-Anda papá déjame jugar un poco mas con la abuela.

-Que no hijo, que ya le quitaste tres tornillos al ataud.

Crueles, animales, perros.

Mamá, mamá, mama!! me he comprado un perro sin patas…
Y ¿cómo se llama, hijo mio?… Para qué lo quieres llamar, si no va a venir.

Navidad, crueles.

- ¡Papá, Papá! ¡Para Reyes quiero una bicicleta de montaña!
Niño, tú además de parapléjico eres tonto…

Niños. Crueles.

Dicen que un niño cuando nació era tan feo, que el doctor lo tiró al aire, si volaba era un cóndor y si caía era un tumor.

Crueles, niños

Este es un niño tan, pero tan feo, que convenció a su madre para ir al zoo. Cuando estaban allí y pasaron por delante de la jaula de los gorilas, uno de ellos le pregunto al niño:
¿Qué abogado te ha sacado de aquí?

Crueles

Este era un concurso de latigazos, y eran muchos los participantes, las reglas: El que grita pierde, y así se inicia el concurso, se presentan muchos muy fuertes y fornidos, muchos llegan a los 20, otros pocos a los 30, antes de gritar “ya, ya, ya, por favor” entre todos sale un chico muy delgado y débil y se decide a concursar, lo atan y empiezan uno, dos, y así llegan a los 20 latigazos, y la gente se emociona, llegan a los 30 y la gente empieza a contar 31, 32, 33, mientras el joven con lágrimas en los ojos resiste y la multitud lo ovaciona:
¡ala vin, ala van, ala vin-von-va, el mudo, el mudo ra ra ra!

Crueles

En una familia muy muy pobre, estaban la madre y el hijo a la hora de la comida, con lo poco que tenían para comer. Entonces le dice el hijo a la madre:
- Mamá siempre estabamos comiendo pan duro de otros dias, ¿Cuándo vamos a comer pan de hoy?
A lo que la madre le responde: – Mañana hijo.

Crueles

Había una vez un pollito llamado Pio mirando un escaparete donde venden pollo asados.
Tiempo después llega otro pollito y le pregunta a Pio:
Pio, ¿qué estás mirando?
Nada, dice Pio.
Entonces, ¿qué estas haciendo? le pregunta el pollito.
A lo que Pio responde:
Estoy esperando a que mi mamá se baje del carrusel.

Crueles

Había una mujer tan, tan gorda, que para darle el abrazo de año nuevo tenían que empezar desde septiembre.