Archivo de la categoría: Aviones

Aviones

Una señora estaba en un avión y al ver que estaba tronando se asustó y le preguntó al capitán:
¿Si le cae un rayo al motor #4 qué pasa?
El Capitán le respondió:
Bueno con tres motores estamos capacitados para volar perfectamente bien.
Y ella le pregunta de nuevo:
¿Y si le cae un rayo al motor #3?
El Capitán le respondió:
Bueno con dos motores llegamos más o menos a una buena distancia a toda máquina.
Y ella le pregunta de nuevo:
¿Si le cae otro rayo al motor #2?
El Capitán le responde:
Bueno a toda máquina, con un motor podríamos llegar al aeropuerto más cercano.
Dice la señora:
¿Y si le cae un rayo a ese único motor?
Y dice el Capitán:
Bueno, sacamos uno de repuesto y lo ponemos a funcionar hasta que lleguemos a la ciudad más cercana.
¿Y si le cae otro rayo a ese motor?
Enconces dice el Capitán.
Bueno sacamos el segundo motor de repuesto y lo ponemos, a ver donde aterrizamos.
Y dice la señora:
¿Capitán de dónde saca usted tantos motores de repuestos?
¡Del mismo lugar donde está sacando usted tantos rayos!

Aviones

¿Por dónde sales si vas en un avión y este explota?
Obvio, por las noticias.

Aviones

Estaban 3 locos en un avión con tremendo alboroto, y de repente el piloto le dice al copiloto:
Vaya a ver que les pasa a esos tipos.
Y el copiloto se dirige a los locos, y vuelve a la cabina de pilotaje. El piloto le pregunta:
¿Qué hiciste para que se quedaran quietos?
Nos pusimos a jugar a la escuelita y les mande tareas.
Cinco minutos después, se vuelven a alborotar y el piloto le dice al copiloto:
Vaya a ver qué les pasa a esos tipos esta vez.
El copiloto se va y regresa y el piloto le pregunta:
¿Qué hiciste?
Revisé sus tareas y como las hicieron bien, les abrí la puerta y se fueron al recreo.

Aviones por -Pichuku-

Un testigo de Jehová se sienta junto a un gallego en un vuelo de Santiago a Madrid. Cuando el avión ha despegado empiezan a repartir bebidas a los pasajeros. El gallego pide un cubata de ron. La azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo. Contesta el testigo de Jehová con mal tono: “Prefiero ser raptado y violado salvajemente por doce putas de Babilonia antes de que una gota de alcohol toque mis labios”. El gallego le devuelve el cubata apresuradamente a la azafata y dice: “Yo también, no sabía que se podía escoger”